Mutación de la lectura
La escritura, como la retórica (o el derecho), nació de la necesidad de administrar bienes. Fueron escritos en el siglo V antes de Cristo los textos que hoy pensamos como pioneros. Aquella escritura delegaba a la lectura y a cada lector la materialización sonora de la voz. Leer era una praxis donde las cuerdas vocales vibraban para expandir palabras por el aire: Cuando él leía, sus ojos barrían la página, y su corazón buscaba el sentido, pero su voz era silenciosa y su lengua quieta (…) lo encontramos sentado en silencio, ya que él nunca leía en voz alta. En el fragmento citado anteriormente, San Agustín, delata la concepción de lectura del siglo V: los escritores esperaban una audiencia, o auditorio, no un lector relacionándose con su pensamiento. Un murmullo incesante irrumpía en aquellas bibliotecas, las mismas que hoy razonan en silencio. Ulteriormente, se escribía sin espacios entre palabras y el lector debía separar, oralmente, una a una. No usab...