Lexía, texton y scripton


 (Este texto está más cerca del plagio que de la reformulación. Repasa las características del hipertexto descriptas en el texto fuente citado al pie de esta entrada)

Siguiendo a R. Barthes, se acuña el término lexía para designar los nodos o secuencias textuales considerados ‘’unidades de lectura’’ que comprenden, unas, pocas palabras, y otras algunas frases.

Por otro lado, se ha a propuesto el término texton para denominar la cadena de grafemas que se corresponde con el material escrito por el autor; y scripton para designar una secuencia ininterrumpida de uno o más textones. El scripton es construido a través de la trayectoria textual elegida al antojo del lector, la cual diferirá de la elegida por el autor (texton), construyendo de este modo un nuevo texto (en cualidad de hipertexto).
El hipertexto tiene dos elementos estructuradores: El texto estructurado por el autor tiene como elemento base el texton, mientras que el que estructura el lector-usuario tiene como base el scripton.
Cybertext – Espen J. Aarseth

El efecto de este proceso es que debilita –o tal vez destruye- cualquier sentido de unicidad textual.

El scripton, es decir, la unidad textual fijada por el lector, es muy pronto una unidad efímera, ya que desaparecerá en cuanto se suspenda la lectura y no volverá a producirse –ni aunque se empiece de nuevo- porque la línea de lexías, en su momento trazada, se ha desvanecido.

El hiper texto…
posee un acceso abierto, frente al texto gutemberiano cuyo acceso es lineal. El lector puede llegar por diferentes caminos a los distintos fragmentos del texto.
Es asociativo:  Su índice está dentro del texto mismo y se asocia respectivamente con cada fragmento dentro de él, o fuera de él para vincular con otros hipertextos a los que hace cita o hace alusión.

El scripton (lectura individual del hipertexto) debe estar bien estructurado, hecho de forma asociativa y organizada. De lo contrario, puede generar desorientación, perdida de la ubicación, infoxicación, etc. Además requiere de cierto dominio para surfear entre página y página para que la búsqueda de información sea fructífera.
         Al estar compuesto por cuerpos de otros textos, el hipertexto, no tiene eje primero de organización: será el lector quien lo estructure al darle utilidad.
         Los límites de la metatextualidad (pobre Genette) han sido difuminados, ¿Cuándo es metatexto y cuándo hipertexto? El comienzo y final de los textos tradicionales también han sido arrasados por este moderno neologismo, de hecho, se ha dialogado respecto de abandonar la concepción tradicional de texto como recopilación conclusa de escritos. Y es más, se están borrando lentamente las fronteras entre autor y lector: los hiperlectores toman parte activa al construir su propio texto y construyen otro con sus aportaciones.

Pareciera que la intertextualidad genettiana se hubiese metido en la internet para volverse raquítica y mórbida, lánguida y abarcadora a la vez y, en una explosión histérica, haberlo abarcado todo y desaparecido en ese mismo instante por la ridiculez de su extensión. Ni hablar de la polifonía bajtiniana que impera ahora este archipiélago virtual que parece rajarse como un iceberg y construirse puentes con la inmediatez del relámpago pero la perdurabilidad de un trueno. Si Mijail viera el carácter contestatario de los textos hecho redes, hablando por su cuenta, haciendo de su dialogismo la esencia de la construcción del saber blanco. Todo texto es un eslabón en una compleja cadena de enunciados, creo que decía; y me causa ternura su predicción.   

El hipertexto va más allá de los elementos estrictamente lingüísticos. Tiene el poder de la imagen y el sonido (video, mapa, diagrama, etc.) y la voluptuosidad del símbolo (emoji, etc.)

La psicolingüística puede hacerse cargo del paralelo innegable entre las relaciones semánticas que se establecen desde el cerebro humano y la red de nodos de información que interactúan en el hipertexto. La habilidad de generar un scripton, entre nodo y nodo, tendrá como resultado la creación, por parte del lector, de sentido, de significancia, de una verdadera trama del conocimiento.

Este nuevo modo de lectura libera al texto de determinismos y lo abre a infinitas relaciones. Sin embargo, no impide leer una obra en términos del autor y de la tradición.

El espacio de escritura también ha cambiado, ya que el narrador busca información entre medio de las relaciones con que se asen los nodos hipertextuales, relaciones que funcionan análogas a la memoria misma del escritor, creando nuevos marcos psíquicos de trabajo. Así mismo, el escritor pierde control sobre las interpretaciones que se hacen de su texto, ya que el scripton puede construirse intercalando al texto original con otros no deseados por el autor, o simplemente (el texton) diluirse y florecer en textos nuevos que el autor ignora.

El hipertexto coloca al lector en tareas que antes eran propias del editor. Poder cambiar la fuente, el tamaño de la letra, alterar el orden del contenido o de los índices, etc. También permite insertar notas que se abran con un clic y que desaparezcan nuevamente luego de leerlas: notas que en un libro gutenberiano serían parásitas ya que su paratexto es estático.

Otra característica del hipertexto es la conversión del lector en usuario, por un lado, y en lecto-autor, por otro. Así, el lector tiene una participación activa, ya que puede hacer ediciones e integrar en el documento nuevos cuerpos de conocimiento, de notas, de nexos hipervinculados, alterando literalmente su hiper-textura. Esto facilita la existencia de obras colectivas, donde cada lector puede modificar (preferentemente con lucidez) el contenido del hipertexto.

Se han originado nuevas estrategias de lectura: se exige la adquisición de nuevos hábitos de lectura, que permitan leer todo tipo de códigos e interrelacionarlos; implica el manejo de nuevas fuentes de información y el manejo consciente y apropiado de las mismas; necesita de la utilización de nuevos soportes y medios técnicos para la lectura y nuevos modos de búsqueda, recuperación y transmisión de la información.

El hipertexto fomenta un tipo de lectura nerviosa, impaciente, distraída, en búsqueda de nuevos enlaces, de nuevos contenidos, alejados de los hábitos reflexivos requeridos por la lectura gutenberiana. Propicia un tipo de lectura activa y en continuo diálogo con diversos textos. Al ser asociativo, el acceso a las referencias será mucho más veloz y eficaz y afectará tanto al contenido como al lector, pues éste va construyendo un nuevo conocimiento a medida que va saltando de una referencia a otra y ampliando los horizontes de su scripton. En este sentido, el hipertexto fomenta un tipo de conocimiento autodidacta, que desarrolle estrategias cognitivas particulares y habilidades del pensamiento propias. El lector reconstruye autónomamente su saber.

Los circuitos abiertos por el hipertexto obligan a la praxis educativa a replantearse su modo de relacionarse con el saber: ya no puede pensarse en un conocimiento acabado, cerrado, establecido con anterioridad, sino en una currícula abierta y flexible.


Comentarios

  1. Bueno, llegamos hasta aquí, y no sé si leerás este comentario... pero tengo que decir que veo no sólo el avance sino como la calidad ha ido mejorando. Me gusta como escribís, (y tanto!!), y se nota la vena literaria a la legua. Creo que ahora es el momento de que escribas lo que vos quieras, así que ojalá no dejes abandonado el blog, porque tenés eso que muchos no tienen o no saben que tienen: talento para escribir. También espero que la asignatura te haya dado herramientas, que las puedas utilizar y que puedas transmitirlas. Saludos! :D

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  2. PD: te fijaste que tenés visitantes de USA??? jajaj :D

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